23/5/16

PERVERSIÓN


Tomada de la red.


Mamá dice no. Es la palabra que más le gusta. A mí me gusta, sí. Eso es. Ella quiere enseñarme, pero yo tengo la cabeza muy dura. Dice que es porque soy especial y los especiales la tenemos así. Eso es. Llora mucho. No sé por qué llora tanto. Se va a quedar seca. Eso es. ¡No, no!, grita con su voz que huele a cigarro y algo más. Pero yo no entiendo por qué tengo que decirle no a un desconocido que te da chocolatinas y caramelos. Además que no es un desconocido porque me dijo su nombre. Eso es. Va mucho al parque. Cuando mamá no lo ve, me da golosinas que guardo en mi bolsillo para comérmelas más tarde. Él quiere comerme a mí. Como a las chicas de las películas, dice. Eso es. Y se ríe. Todo esto es secreto. Si mamá se entera, no dejará que me dé gominolas con formas de ositos y fresas. Ayer me habló al oído. Esta noche, después de que mamá me arrope y cierre la puerta de mi habitación, saldré por la ventana. Él me estará esperando abajo. Dice que tiene algo muy bueno para mí. Eso es.

6 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Qué relato más bueno y a la vez doloroso!! Qué bien contada la historia de una niña especial, me ha encantado Lola!!
Besicos muchos.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Nani. Un placer leerte por aquí.

Besos volados.

Hola, me llamo Julio David dijo...

A mí tampoco me gusta mucho la palabra no, pero alguien debe darle un gran no a esta pobre niña! Ahora sí que sí, más que justificado: no, no salgas, no hables con ese extraño en particular.

Saludos!

Lola Sanabria dijo...

Hola, Julio David. Los padres queremos proteger a nuestros hijos pero en el mundo hay lobos que están al acecho.

Bienvenido y un abrazo.

Cora Christie dijo...

Qué angustia y desolación.Pirañas, malnacidos.Cobardes.
Uff.
La inocencia y la perversión: y el desaliento final.
Puro realismo tan bien contado que ahoga.

Lola Sanabria dijo...

Y haberlos haylos.

Abrazos esperanzadores.