31/8/14

ON THE ROAD

Fotografía tomada de la red.


Hace mucho calor. Monotonía de ruedas sobre el asfalto. De vez en cuando, un cambio. El coche culebrea, seguro que esquiva un bache, y mi cabeza se desplaza hacia la chapa.
Hemos recorrido dos pueblos y un almuerzo. Seguro que ya pasó la hora del concierto. En el aparcamiento, alguna conversación sofocada, un portazo que otro y el silencio. Después el vehículo volvió a ponerse en marcha. A ella le gusta el rock and roll, tiene la música muy alta y sigue la letra a trompicones, con algún estallido de chicle de por medio. Él habla poco. Dame esto, baja eso. Me corre el sudor por la frente, cae en mis ojos, me llega a la boca. Tengo sed. Me rugen las tripas. De repente mi voz se apaga. Él atiende una llamada. No van a pagar, dice. Los muy cabrones prefieren que acabemos con él y quedarse con la pasta. ¿Y ahora qué?, pregunta ella. Nos lo quedamos, contesta el hombre. Actuará para nosotros hasta que pague su propio rescate.
     Espero que, al menos, estos dos sean agradables. Tal y como está el mercado con la crisis, vamos a pasar mucho tiempo juntos.

8 comentarios:

Patricia Nasello dijo...

Pobrecito!
Imagino que tanto secuestrado como secuestradores deben ser argentinos...

la escritora, española. Una escritora española que es un goce lector asegurado, sí señor.

Besos transoceánicos, Lola.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, mil, Patricia.

Abrazos flojitos por la calor.

Amando García Nuño dijo...

Vaya, curiosa forma de firmar un contrato profesional.
Tan visual como siempre, tan potente.
Abrazos, compañera

Lola Sanabria dijo...

Tal y como están las cosas, Amando, cualquier cosa vale.

Abrazos agradecidos.

Yolanda dijo...

Pues si que están mal las cosas, sí.
Muy logrado.
Un beso.

Lola Sanabria dijo...

Ya lo sabes tú, Yolanda, aunque siempre pueden ir a peor.

Abrazos plenos.

Elena Casero dijo...

ay, pobre, le ha tocado la crisis. Que bueno Lola, que bien perfilado está.

Unos abrazos calurosos

Lola Sanabria dijo...

La crisis nos desloma a todos, Elena, un rockero no iba a ser menos.

Abrazos lluviosos.