10/2/11

SE BUSCA

¡Eran tantos! Derribaron muros y ampliaron la hacienda para acoger a padres, hijos, nietos, tíos, sobrinos, cuñados y primos. Un día Lara Seda decidió explorar el lado este de la casa. Encontró a Ray Capullo en un patio bajo una higuera y se lo llevó a vivir con ella. Desde entonces, no dejan de amarse en su cuarto del lado sur. Sara Beis ya lleva empapelado un tercio de la casa con la fotografía de su esposo. Nadie sabe de su paradero.

Estaré fuera unos días. Feliz finde y hasta la vuelta.

17 comentarios:

AGUS dijo...

Esa casa grande donde unos se pierden, otros buscan y algunos se encuentran, es un metáfora surrealista de la incomunicación y el canibalismo de nuestra sociedad. Aquí, más que escribir tejes. Genial el detalle de los apellidos. Disfruta de ese descanso y gracias por otro excelente texto con cambio de registro incluido.

Abrazos, besos.

Torcuato dijo...

Se me escapa este micro.
Esperaré comentarios.
¿Desaparecidos?

Qué disfrutes en tu descanso.

Besos, Lola.

Patricia dijo...

Nos dejás con un micro precioso, dulcísimo, hasta tu regreso.

Felices vacaciones Lola!!!

Anita Dinamita dijo...

Te buscaremos mientras tanto. Me ha sonado a realismo mágico.
Un abrazo y buen viaje!

Lola Sanabria dijo...

Como siempre, Agus, dando en el clavo. Gracias, hermoso.

Besos, muchos para que duren hasta mi vuelta.

Lola Sanabria dijo...

Tor, gracias por pasarte y dejar esa escapada con posibilidades de vuelta.

Besos encontrados.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Patricia, por la dulzura de tu comentario.


Abrazos variados.

Lola Sanabria dijo...

Vale, Anita, búscame por ahí que seguro que me encuentras en cualquier rincón.

Par de besos y tres abrazos.

Pablo Gonz dijo...

Que lo pases bien, Lola.
Abrazos polizónicos,
PABLO GONZ

Lola Sanabria dijo...

Gracias Pablo.

Te acepto esos abrazos polizónicos, Ave mediante, y te doy tres más.

Maite dijo...

Querida Lola, el amigo Agus ha sido lo suficientemente explícito y acertado en su comentario como para que quede claro el trasfondo de este relato, así que...sólo me queda desearte un feliz viaje y una feliz vuelta, estaremos esperándote. Besos envueltos en seda y sin capullos acechando.

Torcuato dijo...

Este Agus es un máquina.
Gracias

Nenúfar dijo...

Me imagino esta casa de dimensiones enormes como un mundo en miniatura en el que vive la gran familia humana. La familia crece, al tiempo que aumentan los individualismos y disminuye el conocimiento de los demás.
En esta casa, como en la vida, se explora, se encuentra, se pierde, se gana, se ama, se lamenta... y se busca: el marido desaparecido, el poder, la fama..., la felicidad.

Un abrazo, Lola.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Hoy paso a cierta velocidad... Ando de tiempo como de títulos nobiliarios, vamos ninguno. Sólo decirte que es un placer verte de vez en cuando por mi espacio, y te doy las gracias por ello.

Saludos y un abrazo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Si es que si hablamos de capullos.... jajajaj


Saludos y un abrazo.

Alberto Flecha dijo...

Me ha gustado mucho, Lola. Me he dejado llevar por las imágenes simbólicas y surrealistas, como dice Agus, por la cadencia. Me han cautivado las sugerencias. Enhorabuena.

Un abrazo, Lola.

Lola Sanabria dijo...

Ya estoy de vuelta queridos compañeros de letras.

Maite, Nenúfar, Antonio, Alberto, besos agradecidos por pasaros por aquí.