18/5/20

APLAZAMIENTO. SELECCIONADO EN EL MES DE ABRIL EN EL CONCURSO DE MICRORRELATOS DE ABOGADOS

Ambos entendemos lo que siente el otro y sabemos que un abrazo ...
Tomada de la red

Si yo iba a la cocina, tú te quedabas en el salón. Si entraba en el cuarto de baño, tú te afeitabas en el aseo. Mientras yo dormía, tú descolgabas del tendedero la mascarilla, cogías la lista común y hacías la compra. Si yo veía las noticias en la televisión, tú oías en la radio que aún no había vacuna para el coronavirus. Propagación era la palabra maldita mil veces escuchada. Necesitaba calor humano. Y allí estabas tú. Comenzamos a buscarnos. A dejar una mano sobre el aparador para que el otro la rozara al pasar. A sentarnos juntos en el sofá. A volver a compartir la cama. A querernos. Cuando juntos vencimos la pandemia y se acabó el confinamiento, fuimos de la mano al despacho del abogado, rompimos los papeles del divorcio y los lanzamos al aire. Fueron cayendo como copos de nieve hasta desaparecer de nuestras vidas.

6 comentarios:

José Antonio López Rastoll dijo...

Hoy precisamente hablaban las noticias del aumento de divorcios. ¿Por qué no mencionarán a las parejas reconciliadas? Gracias por recordarlo.

Un abrazo.

Cora Christie dijo...

En algunos momentos difíciles, visitar lugares como esta casa y escuchar el
silencioso y delicado reencuentro de un amor que se creyó perdido, es como aplicar una pócima mágica sobre la piel del espíritu.

Lola Sanabria dijo...

Gracias a ti, José, por pasarte por aquí.

Abrazos.

Lola Sanabria dijo...

Me alegro, querida Cora, de que la visita haya sido como esa pócima mágica.
Besos, muchos.

Sandra Fernández dijo...

Por lo menos una historia con final feliz entre tanta incertidumbre por el presente y el futuro.

Lola Sanabria dijo...

¡Hay tanta negrura!
Par de abrazos.