30/12/13

UN AÑO. UN APUNTE DE VIDA.

Fotografía tomada de la red.


     Mientras en Irak se sigue muriendo y El Gran Criminal duerme sin conciencia, voy de casa al trabajo y del trabajo a casa, con un embrión de carta en mi cabeza. Tecleo, borro, vuelvo a teclear. Vuelan pájaros de largo recorrido.
     Mientras los muertos se secan al sol, mi hermana y yo celebramos nuestro cumpleaños alrededor de una paella.
     Mientras un ojo a ras de suelo sólo ve barro, yo veo estrellas corridas y metamorfosis en parras.
     Mientras una niña saca de un pozo un cubo de agua enlodada, yo abro el grifo, lleno un vaso y lo dejo cerca de la pantalla del ordenador donde Estrella vende los mejores percebes del mercado.
     Mientras África llora, yo río la ocurrencia de una chica de mi centro de trabajo.
     Mientras la soberbia intenta cargar sus muertos sobre otras espaldas, yo cocino frutos del mar.
     Mientras asaltan un barco de ayuda a Gaza, doy los últimos toques a una historia de mares embravecidos y naufragio de pateras.
     Mientras la burbuja inmobiliaria estalla y vuelan los buitres con los bolsillos llenos, yo me enfado con las palabras que no quieren venir en mi ayuda.
     Mientras unos cuerpos revientan con la metralla y sus madres lloran, yo sonrío cuando sorprendo al mayor acariciando al menor de mis hijos.
     Mientras un niño tira de la teta desinflada de su madre, yo preparo unas verduras al vapor.
     Mientras un indigente es fagocitado por sus costras en California, yo me manifiesto contra la reforma laboral y la privatización de la sanidad.
     Mientras cada segundo mueren niños de hambre, yo intento calcular en la cola de la pescadería por cuánto me va a salir el arroz con bogavante de fin de año. 
      Un año. Un apunte de vida. 

14 comentarios:

María Estévez dijo...

Un grito en el silencio que se oye muy alto...
Un abrazo

Juan Leante dijo...

Pararse a pensar y darse cuenta de esa realidad tan cruda debe servir al menos para no olvidar, para desde cada microcosmos hacer que el mundo mejore un poquito.
Besos.

Lola Sanabria dijo...

¡Ojalá haga estallar la injusticia, María!

Conseguir mover el pensamiento, ya es algo positivo, Juan.

Par de abrazos.

Nenúfar dijo...

Injustos contrastes de la vida provocados por el género humano.

Me siento afortunada solo por haber nacido en esta parte del mundo (aunque cada vez menos de vivir en esta España tan desafortunadamente gobernada).

Lola, te deseo un buen año (lo que para ti sea bueno).

Luisa Hurtado González dijo...

Un apunte??
No, miles de vidas en un instante. Y cada uno de nosotros, mirándo sólo por la nuestra.

Feliz y mejor año para todos

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Nenúfar, yo también te deseo que se cumplan tus mejores sueños.

Feliz y más justo año para todo el mundo, Luisa.


Abrazos solidarios.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Así de duro es Lola y seguimos..., porque el problema nos satura y nos deja impotentes, así que no nos queda otra que seguir como mejor sabemos o podemos.
Feliz 2014 y vamos a ver si todo se soluciona algo.
Besicos muchos.

Lola Sanabria dijo...

Detenrse es morir, adelante pues y empujando fuerte, Casa.

¡¡Feliz 2014!!

CDG dijo...

Así somos.
Un beso.

Lola Sanabria dijo...

Espero que haya también un poco de solidaridad y empuje para mover el mundo, Carlos.


Abrazos de año nuevo.

Patricia Nasello dijo...

El hombre, corazón desgarrado y beso a flor de piel.

Te deseo lo mejor, Lola, a vos y todos tus seres queridos.

Abrazo!

Lola Sanabria dijo...

Igual te digo, Patricia. Que se cumplan tus mejores sueños este 2014.


Abrazos, muchos, muchos.

Cora Christie dijo...

Este dual Un año un apunte de vida, Lola, me ha hecho rememorar con gratitud a quienes me precedieron y a los que siguen en la brecha, por lo que los debo en gran parte de lo positivo de mi vida.
Y se me hace más presente la parte de responsabilidad personal que me concierne en las carencias más vitales de aquellos que solo cuentan mientras que son noticia.

Una bella reflexión la que nos has traído.


Lola Sanabria dijo...

Estamos en deuda, querida Cora, a todos los que, como bien dices, hicieron camino al andar.

Abrazos, muchos.