14/4/12

MI PRIMER BESO

Tomada de la red.

Estaba enamorada del beso de Cary Grant e Ingrid Bergman en la película  “Encadenados”. Probé con el ligón del pueblo y sufrí mi primera decepción. No iba a decírselo, pero lo vi muy gallito y solté que no era para tanto. Los noviazgos de otras parejas duraban años. El mío, cinco minutos.

14 comentarios:

Rosa dijo...

Es que los besos de película son difíciles de reproducir en la realidad, tienes que esperar para que te suceda a tener a la persona idónea a quien besar...

Besos desde el aire

Juan Ojeda dijo...

Las primeras veces son cuestiones mundialmente sobrevaluadas,

Bueno, luego de este comentario sin corazón me despido amablemente ;-)

Abrazos lúdicos.

Mar Horno dijo...

El amor en el cine, en los cuentos, nos lleva a muchas decepciones. Tal vez si hubiera elegido a otro le hubiera elegido mejor. Ese ligón, dime de lo que presumes... eso dicen en mi pueblo. Un beso de domingo lluvioso.

Nicolás Jarque dijo...

Lola, ¡Qué mas da el tiempo! Lo importante es la intensidad con que se viva. Cinco minutos intensos pueden vencer a diez años anodinos con gran facilidad.

Abrazos de juventud.

Puck dijo...

En estos casos la realidad o supera la ficción o resulta decepcionante, no hay punto medio. Directo. Breve, como el beso. Me gustó
saludillos

Miguelángel Flores dijo...

Habría que preguntarles a Cary y a Ingrid qué les pareció en realidad a ellos ese beso, seguro que no tuvo tampoco mucho que ver con el de los personajes que interpretaban. Los besos es lo que tienen, que los de la pantalla sí son perfectos.
Un abrazo, Lola.

Patricia Nasello dijo...

jajajaja, no siempre el primer beso es el mejor. Es difícil que la realidad pueda colocarse a la altura de los sueños...

Abrazos, Lola

AGUS dijo...

El texto me hace pensar en la diferencia entre la realidad y la realidad tal y como la imaginamos. El beso del cine, con su música, sus actores guapos, su encuadre perfecto y el otro. Es cierto que no hay comparación, pero la realidad - cruda - tiene esa verdad que al final te permite decir, "pues duró cinco minutos", y que a mí, me hace pensar justo en lo contrario, es decir, en lo acojonante que hubiera sido de salir bien. En fin, que como siempre, le das con maestría e inteligencia a la tecla y me haces devanarme los sesos. Un placer, Lola.

Abrazos, besos.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

La mayoría de las decepciones de la vida surgen por un desajuste de las expectativas y la realidad.

Me parece genial el modo que has elegido para contárnoslo, Lola.

Un abrazo,

Elysa dijo...

¡Uy! que difícil es eso. Conseguir un beso de película. Y además el primero,¡uff!

Besitos

Lola Sanabria dijo...

Sublimamos el beso y luego pasa lo que pasa, Rosa.

Y algunas veces negamos la decepción, Juan, por mantener el mito.

Los ligones de pueblo, Mar, son de bla, bla y nada más.

Nicolás, los besos pueden ser de cine o puro y duro intercambio de bichos.

La ranita busca el beso que la convierta en princesa, pero no de cualquiera.

Falsos besos, Miguel Ángel. De película.

Algo húmedo como decía raiman, Patricia.

Ahí le has dado, Agus. El deseo y la imaginación suele ser más estimulante que la realidad.

Expectativas y realidad, Pedro, así es.

Lo malo, Elysa, es que no son de verdad y de jovencitas podemos creer que sí.

Abrazos muchos y muy reales.

manuespada dijo...

Al final es una cuestión de expectativas, como cuando vas a ver una obra a la que te han hablado genial y al final no es para tanto. Las expectativas son muy traicioneras, orque la realidad siempre es mucho peor. Besos.

CDG dijo...

Escribí un comentario pero ahora veo que no ha llegado...
Solo diré que jamás olvidaré esa película ni los mejores besos.
Un abrazo.

Lola Sanabria dijo...

Efectivamente, Manu. Te ponen por las nubes una película y cuando la ves, no era para tanto.

Porque tú eres de besuqueo. Yo jamás olvidaré mis mejores tirones de pelo, Carlos.

Abrazos ilusionados.