19/2/12

¿HASTA CUÁNDO VAMOS A AGUANTAR ESTO?

Hoy, con el bloque crítico del 15M

Se necesita un grado alto de perversión, soberbia y estupidez para creer que a los españoles nos gusta que nos maltraten. Señores del gobierno, señores diputados, políticos todos, sus trabajos no son más importantes que los de los basureros que consiguen que no haya una epidemia, así que, ustedes deben cobrar un sueldo similar, digamos mil euros, acatar los recortes cuando ustedes los impongan al resto, irse al paro cuando acabe su mandato, nada de sueldos vitalicios, no cobrar los tres primeros días de enfermedad, irse a la calle por absentismo laboral cuando estén enfermos, suprimir el Senado y otros organismos que solo sirven para mantener a chupócteros. Le garantizo, señor Rajoy, que el pueblo sí estaría de acuerdo con esa reforma. Mucho más si acaba con la corrupción y el fraude, congela las cuentas bancarias de especuladores y ladrones de alto pelaje y los mete en la cárcel, no sanea empresas ni bancos con dinero público y un largo etcétera que podemos hacerle llegar en pliegos dentro de una carretilla, a su poltrona de la Moncloa. 
¡Vergüenza debería darle, señor presidente, hacer y decir tantas barbaridades!


14 comentarios:

Aliana dijo...

Esperemos que el pueblo despierte y lo demuestre.
Acabo de escuchar al Sr. Rajoy: "estoy seguro que los españoles aceptaran los sacrificios...." Habrá que demostrarle que estamos hartos de que sacrifique siempre a los mismos.

Rosa dijo...

Olé tus ovarios Lola!!!
Desde el próximo día 1 paso a engrosar las listas del para sabes?
Me dejaron la carta de despido ayer en recepción no ha tenido cara el señor director para dármela personalmente...Ahora que se preparen que si trabajando daba guerra ahora verán...

Besos desde el aire

Lola Sanabria dijo...

Yo acepto lo que haga falta, pero él delante, Aliana.

Veme calentando el sitio, Rosa.

"Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar".

Martin Niemöller

A ver si no repetimos la historia, ¡joder!

Juan Leante dijo...

Hay que reconocer, como dice Arturo Pérez Reverte en su artículo "Adios España", que somos idiotas, incluyéndole a él. Y es que cuando una persona se pone a enumerar la lista de derechos que hemos ido perdiendo, resulta increíble que todo siga tan parado, tan contenido. Por mucho menos, en otros tiempos pasados, se armaba la marimorena. Pero debe ser que ahora las cosas se han vuelto más complejas y la respuesta está madurando. Llegará, seguro que llegará, venga por donde venga, pues no es normal que nos estén chuleando de manera tan grotesca y sigamos tragando.
Besos.

AGUS dijo...

Suscribo todo lo que dices Lola, y creo que su estrategia consiste en fomentar el miedo. Y me temo que lo están consiguiendo. Miedo y resignación, quizás ese sea el problema.

Abrazos.

Lola Sanabria dijo...

Yo, Juan, tengo un atasco de espanto, así que me cuesta tragar más.

Yo también lo creo, Agus. Aquí habría que decir aquello que cantaba Cafrune: "Es una falsa experiencia vivir temblándole a todo. Cada cual tiene su modo, las rebeliones y ciencia". Si por miedo a perder, no arriesgamos, perdidos ya estamos.

Combinado de abrazos y besos.

Rosana dijo...

De forma lenta pero segura la gente está haciendo, está luchando, otros prefieren asustarse y seguir la técnica del avestruz como si no pasara nada, o hacerse el muerto como las zarigüeyas, pero el movimiento sigue vivo. Y me ha parecido un acierto que dentro de la mani hubiera un movimiento independiente respecto a los sindicatos convocadores, porque la verdad es que los sindicatos se han vendido a lo largo de los últimos años y han firmado acuerdos que no benefician al trabajador, un poco se arriman al sol que más calienta...

Abrazos!

David Moreno (No Comments) dijo...

A la gente con un poco de fútbol, un poco de Gran Hermano y Belén Esteban, parece bastarle. Espero que reaccionemos. Es el pan que comemos. Y nos quieren hacer ver que no existe otra solución. Mientras el poderoso sigue siéndolo más.
Y no, no me representan.
Revolución YA!

Un saludo indio
Mitakuye Oyasin

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Deberíamos avergonzarnos por entregar así, tan facilmente, lo que nuestros abuelos consiguieron para nosotros. Deberíamos avergonzarnos de ver cuánto recibimos y lo que les vamos a dejar a nuestros nietos.

Somos una generación perdida. Enganchada al pan y circo, a las modas, a los cirujanos, al dolce far niente, al que a mí me lo den hecho. Y lo peor, es que en la mayoría de los casos, estamos haciendo de nuestros hijos una generación peor que la nuestra.

Sólo sabemos quejarnos. Pero ni actuamos, ni nos defendemos, ni atacamos. Recuerdo una frase de Castelao que decía: "el gallego no se queja, emigra". Hoy habría que reformularla. "El gallego ni se queja ni emigra".

Siento mi falta de optimismo, pero no se de dónde sacarlo. Estamos entregando derechos que no volveremos a recuperar en varias generaciones, y -en la mayoría de los casos- porque nos hemos ahorcado con la soga que nos proporcionó el sistema -previo pago vía hipoteca, tarjetas y créditos personales-.

Mis abuelos murieron hace años ya. Menos mal que no volveré a tener que mirarles a la cara, porque la vergüenza no me lo permitiría.

Un abrazo,

Lola Sanabria dijo...

Y sin embargo, Pedro, estamos despertando.

Mil abrazos solidarios.

Elysa dijo...

Pedro ha puesto palabras, mejor que yo, a lo que siento en estos tiempos.
Solo queda decir que me uno a tus palabras, Lola.

Besitos

Lola Sanabria dijo...

¡Me dejé atrás a la brujita Rosana! ¡Y con lo bien que ha quedado su discurso! Estoy totalmente de acuerdo contigo, por eso, yo, en el bloque crítico del 15M. ¡Adelante!

De la unidad, Elysa, nace la fuerza.

Abrazos, muchos.

Miguelángel Flores dijo...

Me dicen que con la edad cada vez me parezco más a mi padre, y es cierto, con el tiempo me parezco físicamente, en el carácter y me voy acercando a las condiciones en las que él tuvo que trabajar.
Claro que un día acabarán con el paro, porque a este ritmo acabaremos trabajando por la comida y la cama...
Si es que lo están pidiendo, revolución y a empezar de cero, pero bien...

Lola Sanabria dijo...

El paro y otros males son inherentes al sistema capitalista. Esto se solucionaba con las guerras mundiales. Destrucción y comenzar de cero. Pero ahora, con la amenaza nuclear, la cosa se complica. Y claro que se sale, pero porque no hay otra forma de continuar, funciona así, caída, levantada y sigue la rueda.

Mil abrazos, Miguel Ángel.