9/6/11

VACÍO

fotografía tomada de la red.


No voy a llorar, lo prometo.
Sólo déjame estar aquí.
Cogerte de la mano.
Y si la congoja me ahoga,
en seco tragaré esa bola amarga.

Yo vigilaré si acaso duermes.
Como cuando dibujaba tu cuerpo,
con un dedo húmedo,
desde los pies de la cama;
y la imaginaba acurrucada
en el hueco de tus caderas.
Y sentía.

No paraba de llorar.
No parabas de reír.
Nos movíamos livianos
por la vida.
Su vida.
Nuestra vida.

No digas que no fue eso.
Ni se te ocurra.
Sí, lo merecía.
Merecía este castigo.

Seguí sonriendo a la placa transparente,
como un estúpido,
cuando el de la bata blanca
dictó su condena:
arrancarme de cuajo el sentimiento.
Para siempre.

Volveré a estar en alquiler.
A tanto el cadáver.
Será gratis para el de la bata blanca.
En cuanto acabemos con esto.
Nada más dejar libre el hueco en tus caderas.
Y si quieres,
yo también me marcharé.
Pero ahora, déjame estar aquí.
Te prometo que no voy llorar.

17 comentarios:

Rosa dijo...

Qué gran agujero negro que dejan las pérdidas.

Abrazos desde el aire

Patricia Nasello dijo...

Estremecedor, Lola. Terrible
Por suerte no soy yo quien prometió no llorar...

Un beso enorme

Lola Sanabria dijo...

Lo has cogido muy bien desde el aire, Rosa.

Sí, suerte no tener que prometer no llorar. Al menos no a menudo, Patricia.


Besos agradecidos a las dos.

Juan Leante dijo...

Estremecedor. Despiertas a todos mis fantasmas con esto de las pérdidas.
Un besazo.

Odys 2.0 dijo...

Acabo de aprender un nuevo verbo, excular. Al escribir la verificación de la palabra que me permitirá dejarte este comentario. EXCULA, me ha exigido la red. Y quisiera complacerla, pero no sé cómo.

Perdón por la digresión. Yo lo que venía a decir es que menos mal que no te gusta la poesía.

Escribir con las tripas encogidas. Muy bueno. Besos.

AGUS dijo...

Me gusta pensar, quizás sea utópico y falso, que hasta en el dolor más extremo hay una ceniza de belleza, de felicidad, algo que siempre fue, es y será. Me gustó mucho, Lola.

Abrazos, besos y buen finde.

Lola Sanabria dijo...

Dicen que cuando algo se pierde también se gana algo. No siempre es así, pero a veces ocurre. Tomátelo por ese lado, compañero.

Me gustó el verbo excular, Alberto, creo que me lo voy a quedar. También me gustó lo de escribir con las tripas encogidas. Se aprende mucho leyéndote. Siempre.

Eso es porque ves la vida desde la orilla de la esperanza, Agus.

Puñado de besos a repartir.

Pablo Gonz dijo...

Soy un analfabeto poético, Lola. Sólo puedo decir: me gusta.
Abrazos ¿con camisa de fuerza?
PABLO GONZ

Lola Sanabria dijo...

Yo también, Pablo. Esto es un pronto que me dio.

Abrazos con doble camisa de fuerza, claro que sí.

Mónica Ortelli dijo...

Me gustó el poema escrito desde el punto de vista del hombre. Y esa prohibición de llorar que le impone la mujer, lo hace más duro aún.

Bienvenidos tus poemas, Lola.

Abrazo fuerte.

Lola Sanabria dijo...

Cierto, Mónica, siempre ponemos la prohibición en boca del hombre, pero a veces somos nosotras las que fomentamos el estereotipo.

Besos de finde.

manuespada dijo...

No conocía tu faceta de poeta, Lola. Me ha gustado, deberías explotarla más viendo lo bien que se te da. Besos.

Lola Sanabria dijo...

No me veo yo explotando poesías, Manu, aunque sí reventándolas. Gracias por mirarme con esos ojos tan líricos.

Abrazos a puñados.

Elèna Casero dijo...

Creo que, después de leer esto, voy a llorar. Las pérdidas son terribles.

Un abrazo

Lola Sanabria dijo...

Te envío un paquete de clínex, Eléna.

Besos estampados en celulosa.

Torcuato dijo...

Y fuera llueve.
Besos, Lola

Lola Sanabria dijo...

Aquí no, Tor, aquí luce el sol.

Par de abrazos.