8/4/11

ABSOLUCIÓN Y CONDENA

Cuando encontraron el cuerpo de la niña Blanca Romero flotando en el río, su padre, el juez Ricardo Romero, y su madre, la abogada Paloma Reyes, se encerraron en su casa y clavaron tablones en puertas y ventanas.
A veces, a través de las tapias del patio, se oye el cacareo agónico de una gallina, su aleteo sofocado y el gorgoteo sobre el plato de aluminio.

34 comentarios:

Patricia dijo...

Tu prosa sin fisuras esta vez nos ha acercado un terrible micro, Lola.

Me ahogo, siento como llena de plumas la boca.

Chapó!!!

Lola Sanabria dijo...

Tienes razón, Patricia, es un relato terrible.

Abrazos sin fisuras.

Daniel Sánchez dijo...

Algo terrible contando con la terribilidad que se merece.

Enhorabuena por la precisión.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, mil, Daniel.

Besos a pares.

Torcuato dijo...

No termino de pillarlo.

Pudiera entenderse, por el título, que el juez y la abogada han dejado libre al asesino de su hija.

Si, creo que es eso. Genial, Lola.

Besos admirados

AGUS dijo...

La imagen de los tablones y el último párrafo me subyugan. El horror, la inquietud y el terror se sienten. Sin duda, porque tu prosa es impecable, exquisita. Pero hay algo más, hay una magia que o se tiene o no se tiene. Y a tí, la magia, te sobra. Me voy con el corazón en un puño. Y sin sombrero ni calcetines.

Abrazos, besos, buen fin de semana.

Abrazos,

ernesto ortega garrido dijo...

Impactante, Lola, y de tremenda actualidad, también. Demasiados casos. Creo que no voy a dejar de oir ese carareo en todo el día.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Como siempre amiga, un placer pasar por tu casa. Pasa un buen fin de semana.

Saludos y un abrazo.

No Comments dijo...

Enhorabuena por conseguir expresar lo terrible y cruel de la situación. ¡Qué maestría!

Un saludo indio

Maite dijo...

Terrible, muy bien contado, es ese gorgoteo, ese aleteo incesante, ese sonido a aluminio los que dan la sensación de asfixia a la trama, casi más que los propios tablones impuestos a la casa. Muy logrado. Abrazos.

Lola Sanabria dijo...

Pues para no pillarlo has estado muy agudo, Tor.

Besos sin juicio.

Lola Sanabria dijo...

Tú sí que subyugas, Agus, con tus comentarios. Gracias.

Besos vestidos de finde.

Lola Sanabria dijo...

Deja el cacareo que estamos en finde, Ern, y hay que desengrasarse un poco.

Besos sin cacareo.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Antonio.

Par de abrazos.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Indio, por dejar un comentario con tanta maestría.

Besos con do de pecho.

Lola Sanabria dijo...

Asfixia es una palabra que define muy bien al micro, gracias por nombrarla, Maite.

Besos de finde.

Nenúfar dijo...

Tal vez, estos padres se sientan culpables (sin serlo) de la muerte de su hija. Esta suposición hace que el relato me sugiera la idea de lo devastador que puede resultar el desconsuelo aunado al sentimiento de culpa.

Abrazos.

Lola Sanabria dijo...

Estoy contigo, Nenúfar. Devastador.

Besos de finde.

Rocío Romero dijo...

Tremendo Lola. Estremecedor y sofocante.
Ahora voy a acogerme a las palabras de Agus, siempre tan certero, a ti la magia te sobra. A raudales reina.
Un abrazo gigante

David Figueroa dijo...

Joder, Lola! Un relato que te deja temblando. Buenísimo.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Rocío, por adjudicarme esa magia.

Gracias, David, por ese ¡joder! temblando entre admiración.

Besos a repartir entre ambos.

Rocío Romero dijo...

Y feliz cumpleaños guapa, que lo he visto en Facebook después de haberte escrito aquí. Besos cumpleañeros con soplido de velas y musiquilla de fondo ;-)

Lola Sanabria dijo...

Gracias redobladas, Rocío. Te guardaré un poquito de arroz con bogavante, su pocillo de ensalada, una cucharada de helado de chocolate y una copita de sorbete de limón.

Besos, abrazos, los que quieras.

Elysa dijo...

Felicidades por este micro, pone un nudo en la garganta que corta la respiración.

Muy bueno

Saludos

Alberto Flecha dijo...

Genial, totalmente atávico. Rascas perfectamente la membrana de la razón en cuatro líneas dejando las vísceras al descubierto. Me encantó, Lola.

Por cierto, veo que es tu cumple, así que me sumo a las felicitaciones con entusiasmo, tirones de orejas y abrazos varios.

Jesus Esnaola dijo...

Buff, todo está dicho, no me repito y menos hoy. Pásalo bien!

Besos

Lola Sanabria dijo...

Yo te desanudo enseguida, Elysa, no sufras, hija. Gracias por anudarte con el micro.


Has hecho un excelente micro con tu comentario. Gracias por eso y por tu felicitación.

¿Por qué menos hoy, Jesus, te pasa algo hermoso? Gracias por dejarte caer por aquí, so monstruo.

Besos a repartir.

Mónica Ortelli dijo...

Lola,
Al principio tuve mis dudas acerca de si entendía lo que debía entender. Pensé lo mismo que Nenúfar: los padres han sido responsables de la muerte de la niña. Algo demoledor.
Las imágenes sonoras y visuales que genera la última frase son un recurso de altura, muy contundente.
A propósito, feliz cumple. Hoy,11 de abril, es el aniversario de mi ciudad, así que he estado de feriado. Espero que lo hayas disfrutado.
Un abrazo fuerte.

Cora Christie dijo...

Para librar la angustia que me mata, aún sin atinar a darle un significado que me alivie el alma de este nudo espeso que se me queda colgado de las retinas, pienso en quien cumplió ayer un año más... y solo así consigo arrebatarle al micro su negrura y pensar que los años, como el buen vino, van impregnando de sabiduría y sobriedad las creaciones que como filigranas únicas va dejando su autora en este su oficio de escribir.

Un abrazo de día después

woody dijo...

Lo que más me gusta es como "igualas" a dos personas de clase alta con las pasiones, emociones y asfixias terrenales. Y sí, yo también siento las plumas de la gallina colándose por mi traquea.
Abrazos

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Mónica por calificar de recurso de altura el final del micro. Gracias por tu felicitación.

Y como siempre, Cora, haces tú las filigranas con el comentario que me regalas. Gracias, mil.

Ante el horror y la pérdida, todos somos iguales, woody. Muchas gracias.

Besos y abrazos a repartir.

Nenúfar dijo...

Lola, sólo una puntualización al comentario de Mónica Ortelli.
Mónica, quizás no me he expresado con la suficiente claridad, pero asustada me he quedado al comprobar que se puede extraer de mi comentario la idea de que yo atribuyo a los padres la responsabilidad del asesinato de su hija. Pretendía decir que pueden sentir el peso de la culpa, pero no que sean culpables, que no lo creo.

A veces una está muy puntillosa.

Mónica, espero no te incomode la aclaración (si lees este comentario). Gracias, Lola, por permitirme hacerla.

Un abrazo.

Odys 2.0 dijo...

Un relato que es todo sugerencia, inquietante y terrible, cuando la inocente imagen de una gallina, y la somera descripción de sus aconteceres, apunta con desasosiego hacia el más abominable de los pecados.

Besos sin pluma.

Lola Sanabria dijo...

Bien dicho, Alberto.

Besos sin cacareos.