18/3/11

MAL DE AMORES


Salió al patio. Desnudo. Entró en el taller de reparaciones. Cogió la bolsa. La agitó. Hizo música con los guijarros. Volvió afuera. Rodeó el brocal del pozo. Buscó el centro. Sacó el tirachinas. Sujetó con una mano la horquilla. Puso un guijarro en mitad de la goma. La estiró con la otra mano. Apuntó a la luna. Disparó. Escurrió su cuerpo al suelo y, encogido como una cochinilla, lloró.

20 comentarios:

Patricia dijo...

Quién no se ha sentido así alguna vez?
Entrañable, agridulce micro.

Besos!

Maite dijo...

Qué bien dibujas con las palabras, Lola, un gustazo. Mil besitos.

Nenúfar dijo...

Lola, supongo que este hermoso texto encierra algún mensaje sobre el desamor, pero yo no logro verlo. Sólo alcanzo a notar la profunda tristeza del protagonista llorando, desnudo, encogido sobre si mismo, en el suelo.

Abrazos.

AGUS dijo...

Las frases tan cortas, la palabra desnuda, la ausencia de artificio alguno, arman la historia para que el drama estalle al final con toda su crudeza. Es un texto muy cinematográfico, que en la forma se asemeja a una respiración jadeante, a un llanto desacompasado. La imagen de intentar tumbar a la luna con un guijarro me parece extraordinaria. Una delicia Lola, ¿podría ser de otra forma?.

Abrazos, besos y buen finde.

ernesto ortega dijo...

Lola, me gusta mucho lo del pozo y el reflejo de la luna, la imagen final de la cochinilla es escalofriante y el ritmo muy apropiado. Fenomenal, como siempre. Buen finde

letrasdeescarcha dijo...

Como me gustó Lola. Un abrazo

Gemma dijo...

La luna suele mostrarse impía con los enamorados. No me extraña que tu personaje haya tomado medidas...
Un beso

Lola Sanabria dijo...

Quien no se haya sentido así es que no ha amado, creo yo, Patricia.

También me gusta dibujar con acuarelas, Maite.

Si has alcanzado a tanto, Nenúfar, entonces has visto el desamor.

Agus, como siempre, diseccionas el micro con tu bisturi bien afilado.

Lo dice, Ern, un experto en retratar amores y desamores entre parejas.

Hola, Pablo, gusto verte por aquí.

Gemma, muy seductora, pero muy traicionera.


Puñado de besos a repartir.

Puck dijo...

Al menos intentó alcanzar la luna, aunque fuera con un guijarro :-)
Saludillos

Lola Sanabria dijo...

O darle en todo el centro un guijarrazo.

Besos de finde medio agotado.

josé manuel ortiz soto dijo...

Lola, me recuerda un poema -lo leí siendo niño- que hablaba de un chiquillo que deseaba atrapar a la luna reflejada en el pozo. Desde luego, la idea es diferente, pero me trajo la imagen. Y elucubrando, los guijarros bien podían ser los restos de su corazón, disparados al reflejo de la luna.

Un abrazo.

Lola Sanabria dijo...

Me encantó lo de los restos de su corazón disparados al reflejo de la luna.

Besos agradecidos.

Mónica Ortelli dijo...

Hace poco leí que para lograr efectividad, la forma de narrar debe ser acorde a la acción que se narra. Este pequeño relato es ejemplo de ello.
No sé bien por qué, pero tengo la impresión de que un hombre con el corazón roto es más dramático que una mujer en la misma situación. Es sólo impresión, por cierto; no la haría tesis.
Un fuerte abrazo, Lola.

Lola Sanabria dijo...

Será porque no estamos acostumbrados a verlos mucho llorar.

Besos agradecidos, Mónica.

Torcuato dijo...

Me gusta como complementa el título.
Pero quizá lo más acertado es la frialdad de todo el texto, salvo la frase final, que lo recarga de emoción.
Besos, Lola

Lola Sanabria dijo...

Muy acertado el análisis, Tor.

Besos agradecidos.

David Figueroa dijo...

Reflejas muy bien la angustia, con las frases cortas y con las ansias de acabar con la luna(símbolo de los enamorados). Encogido como una cochinilla es un puntazo. Me gustó mucho Lola.
Besos.

Lola Sanabria dijo...

Gracias, David.

Mil besos estirados.

R.A. dijo...

Pobrico, el rompe l aluna de agua pero a ell ale importa un bledo, está allá lejos tan alta y luminosa indiferente a nuestras penas.
Como te han dicho por ahí me gusta la imagen de la luna en el pozo y ese encogido como una cochinilla, creo que es un aimagen acertadísima de la pena honda.

Besitos

Lola Sanabria dijo...

Sí, Rosana, todos somos esos pobres desvalidos que, desesperados, tiramos guijarros a la luna.

Besos agradecidos.