20/12/10

DIFUNTOS


Saqué el vestido, las medias y la rebeca, todo negro, y lo dejé preparado sobre la silla. Les di betún y restregué bien los zapatos; quedaron como espejos de carbón. Bien ordenados debajo del asiento. Hasta un lazo de seda color azabache, compré. Todos los años veía pasar desde mi ventana a las vecinas, con los ramos y las coronas calle abajo, hacia el cementerio, y yo sin ningún muerto a quien llorar. Fui a la cocina, me agaché, cogí los polvos debajo del fregadero y eché una cucharada en la sopa de mi querido esposo.

20 comentarios:

Alberto Flecha dijo...

Un gran micro, sí señor, y que tuvo mucho éxito en el filandón cuando se leyó.

Un saludo, Lola, y gracias por tu participación.

AGUS dijo...

Ya te lo dije Lola, tremendo, tremendo, tremendo. Humor negro descarnado hsta sus últimas consecuencias, pero con esa pizca de ternura tuya tan propio. Es un texto muy valiente. Hay un momento - cuando las vecinas desfilan bajo la ventana - que aún intuyendo el final el lector siente pena por la protagonista. Genial.

Abrazos, besos.

No Comments dijo...

Todo sea por hacer y seguir a la mayoría, jeje, ¡qué malvada!

Un saludo indio

Luisa Hurtado González dijo...

No hay nada como tener un problema como para buscar una solución.

Pedro dijo...

Qué malvada... Lo leí en directo el sábado. De esos micros crueles que sacan una sonrisa (no quiero saber nada de la parte de mí a la que le gustan).

Abrazos.

Daniel Sánchez dijo...

Muy logrado el final.

Pablo Gonz dijo...

Este te lo comenté en el blog del filandón, Lola. Un micro excelente. Gracias por compartirlo.
Abrazos,
PABLO GONZ

R.A. dijo...

Negro, muy negro e intenso como el buen café.

Besos!

Propílogo dijo...

Macabro, oscuro, tal vez justificado... te lo he comentado en el filandón. Me ha gustado lo de los espejos de carbón.
Saludos
Gabriel

Lola Sanabria dijo...

Gracias a ti, Alberto. Me lo pasé bien aunque, dada mi torpeza en esto de la informática, no sé ni lo que hice, ni a quien contesté o no.

Sí, Agustín, a ti sí te leí y te localicé. Gracias renovadas.

Indio, creo que no llegué a leer el tuyo. Ya te comentaré en el blog. Gracias.

Solución drástica, sí, pero solución a fin de cuentas. Gracias, Luisa.

Pedro, ya sabes aquello de las niñas buenas van al cielo y... Creo que no te localicé en el filandón. Gracias, hermoso.

Gracias Daniel. Del tuyo tampoco recuerdo haberlo leído. ¡Eran tantos!

Ah, sí, el tuyo Pablo lo cogí cuando lo estaban leyendo. Me encantó. Gracias.

Rosana, qué bueno el que enviaste. Si hubiera podido entrar en el chat, no te escapas. Gracias negrura mía.

El tuyo, Gabriel, también tuve la suerte de oírlo. Estupendo. Me alegro de que hayas reparado en ese detalle que a mí también me gusta. Gracias.


Un cestito de besos a repartir.

Torcuato dijo...

Estuvo bien este Filandón.
Besos, Lola.

Lola Sanabria dijo...

Para repetir, Tor.

Besos repetidos.

woody dijo...

Me encanta esta idea: "quedaron como espejos de carbón".
Mucha felicidad, Lola. Suerte para el próximo añito que viene pronto

Lola Sanabria dijo...

Gracias woody. Mis mejores deseos para ti también en este año que ya se asoma tras una esquina.

Lluvia de besos.

David Figueroa dijo...

Gran micro, Lola. Ya me gustó cuando lo leí en el Filandón.
Besos.

Lola Sanabria dijo...

Gracias David.

Abrazos pareados.

Un tipo dijo...

¡Buenísimo! Me encanta, Lola.

Abrazos maravillados :)

Lola Sanabria dijo...

Gracias, Edgar.

Besos madrugadores.

Elèna Casero dijo...

Sí, señora, buen micro. Con mucha mala leche.

Logrado.

Besos y felices días

Lola Sanabria dijo...

Gracias Élena.

Puñado de besos.