2/5/19

MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS

Tomada de la red

A menudo hacemos las maletas. Abrimos el armario y escogemos cuidadosamente lo imprescindible. No debe faltar la  ropa ligera de verano. Tampoco la rebeca y la chambra de entretiempo. No olvidar la pelliza, los chaquetones de buen paño, las bufandas, los calcetines y los guantes tejidos al amor de la lumbre. Para el calzado, las chanclas y las katiuskas. Y no dejarnos las cajitas para las especias y los baúles para las sedas. El viaje es largo y pasaremos por mares y océanos, cabos y golfos, amén de países diferentes. Unos con sus brotes de primavera. Otros envueltos en arenas tórridas de verano. Muchos con el otoño boqueando mantos de hojas doradas. Y no pocos, hibernando bajo  la nieve.
            Dejamos para el final la maleta chica con los patucos, saquitos, sonajeros, chupetes, baberos, manguitos y flotadores infantiles. Porque, aunque los médicos dicen que no puede ser, nosotros no perdemos la esperanza.
            Al atardecer, cuando ya está todo dispuesto, vamos a la ventana, la abrimos para que entre el olor intenso del heno y escuchemos el mugido de las vacas en los establos. Así permanecemos hasta que la noche se cierra en el campo. Luego deshacemos el equipaje con mimo, dejándolo todo bien guardado para la próxima vez; quizás entonces estemos preparados para la gran aventura. Después bajamos a la cocina y hacemos la cena para irnos temprano a descansar. Tenemos una responsabilidad. Debemos levantarnos al amanecer, con los demás trabajadores, migar pan en café y coger fuerzas. Las reses son numerosas  y hay que ordeñarlas y tenerlo todo hecho antes de que vengan los camiones, con sus grandes cubas metálicas, a recoger la leche de nuestras vaquerías. Alimentará a muchos niños, algunos más allá de nuestras fronteras. Y aunque sea solo un poquito, también serán nuestro hijos.

7 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Qué bonita aventura Lola. Mucha suerte!!
Besicos muchos.

Lola Sanabria dijo...

Muchas gracias, Nani.

Puñado de besos.

Cora Christie dijo...

Que bello sueño y dura realidad. Y a mi me sabe a gloria deslizar la mirada sobre esas palabras que hilas como nadie de principio a fin.

Rubén dijo...

¡Hola Lola!

Maravilloso relato, como siempre.

Esta vez me he animado yo también, después de tanto tiempo. ;-)))

Un besazo,

Rubén

Lola Sanabria dijo...

Mil gracias querida Cora.

Lola Sanabria dijo...

Gracias Rubén.
En cuanto pueda me paso a echarle un vistazo.
Besos.

Lola Sanabria dijo...

Besazos a tope.