
Mientras mamá dormitaba en su hamaca, él devolvía las olas al mar a raquetazos. Aquella ola gigante dejó la raqueta huérfana en la arena.







Le dijeron que el Cuerpo de Verdugos estaba al completo. Tuvo que hacerse un hueco.
Para verdugo, "la Florera" que mataba gallinas a destajo con un golpe de muñeca.