27/5/14

PARAÍSOS

Fotografía tomada de la red.


La pequeña Cora fingió muy bien que lloraba. En cuanto a Chelo, no tuvo más remedio que sacar el pañuelo impregnado en jugo de cebollas. Él también puso de su parte contrayendo los músculos de la cara con una violencia muy creíble. Al galgo Rosendo tuvieron que enseñarle el retrato de su querido Niño Bola, muerto de un disparo de escopeta cuando robaba unas nueces, para que aullara de tristeza. A todo el pueblo le quedó claro que aquel contrato era una porquería por la que no merecía la pena pujar.
     La familia fue a despedirlo a la estación. Después volvieron a sus quehaceres diarios a la espera de que se cumpliera el primer mes. Celebraron la llegada del giro con una gran comilona. Chelo quiso agradecérselo con una llamada telefónica. Él dijo que estaba bien, pero muy cansado. Con el paso de los meses, las llamadas se distanciaron. A ella le producía cierta incomodidad su voz agotada, las quejas sobre el trabajo extenuante. Dejó de hacerlo. Y siguió recibiendo, puntual, mes a mes, el dinero. Hasta que un telegrama le anunció que su querido esposo había muerto y, por tanto, el contrato se había extinguido. La familia lloró amargamente tan valiosa pérdida.

15/5/14

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2014



RESPIRO


No es porque me horrorice la idea de darle muerte. Su vida no vale nada. Tampoco me detiene la imagen repugnante de su abdomen abierto. Sería sólo un amasijo que desaparecería con jabón y agua. Pero este sol puro que entra hoy por la ventana, cosquillea y adormece. Y yo solo quiero dejarme llevar por el calor tibio. Balancearme, adelante y atrás en la mecedora desportillada y raída de una abuela. No levantaré la mano derecha para  aplastar la mosca parada en la izquierda. Tal vez pueda dormir un rato, a pesar del ruido de las ametralladoras en la calle.

30/4/14

SEGUNDO PREMIO DEL 58 CONCURSO DE CUENTOS GABRIEL MIRÓ




Me complace mucho anunciaros que un relato de mi autoría ha volado alto. Estoy contentísima.

Si queréis tener acceso al fallo, clicar aquí. Para leer el excelente relato que ha quedado en primer lugar "Una nueva habitación" de Rubén Orozco, así como el mío "El escondite", podéis hacerlo clicando aquí

29/4/14

ATASCO- GANADOR DE LA SEMANA EN WONDERLAND



Anoche la palabra naufragó en saliva. Ella va y viene del mercado. Corta zanahorias, calabacines, puerros. Y las sílabas bailan un tango con la campanilla. Hierve el agua salada que enternece las verduras mientras se acoda en el alféizar de la ventana. La primavera asoma amarilla y lila detrás del parque. Y ahora las letras deslizan sus panzas de tinta por un lago de valses y cisnes. Suspira. Vuelve a sus quehaceres. Calienta la sartén. Sala el pescado. Escucha la llave girando en la cerradura. “Aún no está la comida”, afirma el extraño, entrando en la cocina. Quiéreme, musita ella.


Si queréis escuchar el relato podéis hacerlo aquí a partir del minuto 55:63

26/4/14

LA AUTOPISTA

Imagen tomada de la red.


Yo corro con el carro por la autopista.
Es autopista mortal.
Yo corro en el carro.
El fuego pone las ruedas al rojo vivo.
Mi cuerpo se excita.
Mi corazón se sale del cuerpo.
La autopista fría me controla.
El fuego sale de las ruedas.
Las ruedas se destrozan.
La autopista sigue.
Mi cabeza parece que va a explotar.
La autopista es inmoral.
Me siento acojonado,
ella me controla, es inmortal.
Ella me controla, es inmortal.

Javier de la Fuente del Campo 

Usuario del Centro Ocupacional Ángel de la Guarda.

15/4/14

SELECCIÓN - (Finalista del mes de Marzo en la Microbiblioteca)











Ocurre en los peores meses de verano. Cuando la tierra se agrieta y zumban las moscas, enloquecidas por el calor que pesa como mercurio y abotarga la vida. Un silbido que brota bajito en lo alto de las lomas que rodean las casas, y baja las laderas hasta entrar ensordecedor en las calles. Y después de invadir todo el pueblo, cesa de repente llevándose consigo un puñadito de niños famélicos. El tiempo los borra de la memoria de los habitantes del lugar. Contentas con el milagro que les da más comida para repartir en la mesa, sus madres también los olvidan. Como si nunca hubieran existido.

13/4/14

DÍA DEL ADOLESCENTE

Tomada de la red.

Para que aprendas. Sólo por eso lo hago. Tómatelo como una medicina. Y no te quiero oír ni una queja. Me tienes harto con tus llamadas de madrugada y los registros en mi habitación.  Te voy a reventar ese ojo cotilla para que dejes de espiarme. No, no lo cierres. Eso no vale. Espera un poco que te retoque el maquillaje. Dos dedos de pintura blanca, la boca bien de bermellón, los ojos cruzados con carboncillo negro. ¡Ahí va: pelotazo de maría en todo el ojo!. Bueno, ya está. Son las doce, es hora de que te vistas de madre.

4/4/14

PONGA UN TÉCNICO EN SU VIDA

Ilustración tomada de la red

Si usted es un educador o educadora vocacional, usted estará siempre dispuesto a hacer su trabajo lo mejor posible, echándole muchas ganas, bastante paciencia y grandes dosis de empatía. Además, siempre que la situación lo permita y aliente, echará una mano a cualquier compañero de cualquier categoría.
     Pero si usted pertenece al grupo de educadores que están ahí porque con algo hay que ganarse el pan y, a pesar de los recortes, mejor pájaro en mano que ciento volando, sobre todo si es fijo, usted deberá seguir las siguientes indicaciones:
     Lo primero y principal que debe hacer es asegurarse de que tiene un técnico auxiliar siempre a mano. (Para evitar posibles, aunque no probables, encariñamientos, lo mejor es evitar llamarlo por su nombre). 
     Por ejemplo, si usted quiere irse a su descanso, según su percepción muy bien ganado,  preguntará a cualquiera que se cruce en su camino dónde está un técnico y, en cuanto lo localice, lo dejará al cargo de la clase.
     Nunca coja una silla de ruedas. Ni la roce. Podría romperse una uña. Mejor que se las rompa todas el técnico que para eso le pagan. No se ablande nunca si ve que el desgraciado tiene dos o tres sillas que movilizar a su cargo porque falta personal. ¡Que se las apañe!
     Si en el comedor usted tiene un día la suerte de que sólo hay en la mesa que debe atender dos usuarios totalmente autónomos, coma con ellos hasta hartarse y mire al frente, nunca a su lado donde el técnico, por razones ajenas a su voluntad, se halla solo y debe dar de comer a un usuario totalmente dependiente y atender a otros siete con algo más de autonomía. Ni se le ocurra ayudar, usted a lo suyo.
     Como su trabajo no es vocacional, hará todo lo que esté en su mano para no dejar que se enfríe su sillón. Para ello tendrá que pillar a un técnico desprevenido y endosarle trabajos que debería hacer usted. Le recomiendo encarecidamente que madure bien el plan y luego actúe rápidamente. Cuando el inocente quiera darse cuenta, no le será fácil dar marcha atrás.
     Y por último. Recuerde que NUNCA debe quedarse solo en un centro, con cinco o seis usuarios, donde hay auxiliares de control, personal de servicio, mantenimiento, de cocina, administración, tal vez psicólogo, educadores, maestros de taller, técnicos especialistas, Jata... ¡No! Usted exija siempre la presencia de un técnico auxiliar, no vaya a ser que tenga que acompañar a un usuario al baño y deba indicarle que se lave las manos con jabón después de utilizar el water. 
      Estos y otros consejos le ayudarán a llegar a la jubilación con un cuerpo y una mente diez. Eso, si no acaba con cien kilos de peso.

25/3/14

SEGUNDO PREMIO DEL II CERTAMEN DE MICRORRELATOS CFE

SIN NUBES EN EL CIELO

Aleja lloró durante toda la noche. Eso era bueno para el recolector que filtró un vaso de agua de excelente calidad. Y malo para ella que amaneció con la piel reseca. Mamá Luba la llamó para darle la unción hidratante, pero los pies de Aleja volaron hasta el invernadero. La flor aún seguía viva. Aguanta, aguanta, aguanta, suplicó en un susurro mientras pasaba la yema de su dedo índice ensalivado por los pétalos. La flor se irguió un poco y su color se reavivó tímidamente. Aleja oyó la transmisión de la orden. Ahora vuelvo, prometió. La esperaba Posi con su vaso de agua destilada. Bebió unos sorbos, guardó un buche en la boca y regresó junto a su flor. La regó con un espurreo de lluvia fina. Ya verás, pronto se arreglará todo. Papá Don trabaja para conseguir más agua, mientras tanto, seguiré llorando para ti cada noche.

17/3/14

INSTANTES DE LUCIDEZ

Tomada de la red


La huelo. Un hombre dice: Ven conmigo, e intenta separarla de mí. Amortiguado por un sollozo, escucho un crujido de madera. Requieren mi atención los golpes secos y la voz áspera ordenando: ¡Quieto, quieto!, que llegan del exterior. De otra habitación  escapa el llanto de un bebé. Y de repente  la memoria vuelve con un chisporroteo eléctrico. Es mi nieta quien llora en su cuna. Mi hija me abraza y su pelo, con aroma a lavanda, cosquillea mi nariz. Huelo cerca el tabaco de picadura de mi marido. Hacia la puerta, es mi hermana la que gimotea. Y quien ahora le dice: Vamos, vamos, tienes que ser fuerte, mientras mi sillón se resiente bajo su peso, es Virginia que ya ocupa mi lugar. A través de la ventana escucho los cascos de Rayo y el intento de calmarlo de Alberto, mi querido mozo de cuadra. Una bola grande y brillante estalla: risas, besos y cuerpos enlazados sobre el heno. Y poco a poco la luz escapa por un inmenso agujero negro.

5/3/14

ACTO DE CONMEMORACIÓN DEL DÍA DE LA MUJER

Por si alguno se quiere pasar, allí estaremos. Gracias por invitarme.



25/2/14

FORMACIÓN DEL ESPÍRITU NACIONAL- GANADOR SEMANAL DE WONDERLAND



La primera vez  que lo vi, huí hasta el mar. Metí mis manos en el agua y me escocieron tanto que lloré a gritos. De día evitaba volver a pasar por allí. De noche, perdía los dedos en mis pesadillas. Mamá propuso pedir cita con el psiquiatra. Pero papá dijo que era parte de mi educación y me llevó a rastras, sin hacer caso de mis lágrimas. Vomité. Sin embargo él siguió insistiendo, día tras día. Ocurrió como él dijo: me acostumbré al cuerpo echado sobre la valla, a sus manos acuchilladas. En unos meses estuvo integrado en el paisaje.

Este es un relato del que me siento especialmente orgullosa, porque me ha permitido sacar toda la rabia, la indignación y la pena por lo abominable del trato y la indiferencia de algunos de los mal llamados humanos hacia personas indefensas.

Si queréis escucharlo, pinchad aquí.

A partir del minuto 56

21/2/14

LUZBEL

Imagen tomada de la red

Los jueves, de cinco a siete, confesión. El codo sobre la rodilla, la palma de la mano izquierda aguantando la cabeza, el aguijón de ansiedad clavado en el pecho y la saliva abrasando. La espera. Escucha los pasitos cortos, el taconeo desigual sobre las baldosas. Descorre la cortina de terciopelo y recibe el aliento a hierbabuena enredado en el jazmín del pelo. Vértigo, temblor de pies y golpecitos en la tarima. Nidos de susurros envenenados que sacan al animal de su letargo. Luego la rutina del perdón y un lamento. El crujido de la madera al levantarse y cinco pasitos cortos.

El padre Miguel abandona el confesionario. Arrodillada sobre la almohadilla del reclinatorio, levanta la cabeza, la cruz respirando sobre el abismo del escote, y le ofrece su carita de ángel. Los cirios ardiendo y la cera derretida. Se tambalea, busca el equilibrio y apoya una mano en la pared. Desvía la mirada, se separa y camina a trompicones hasta la sacristía.

Los domingos, comunión. El padre Miguel sostiene la hostia entre sus dedos y ella le ofrece su lengua de sangre. Dientes grandes, el colmillo montado y una sonrisa manchada de burla en los ojos. La pulpa arrebatándole el círculo blanco y los dedos de él en retirada, recogiendo el jugo de la boca. Después la muralla de los labios, media vuelta y la nuca que se aleja. Calor y el animal desbocado. Alba, casulla y cíngulo quemando.

Viernes de Dolores y un papel enrollado. Lee la dirección, memoriza, lo rompe en trozos pequeños, se los mete en la boca y los mastica. Abandona el alzacuellos en un banco, luego avanza por el pasillo lateral de la iglesia. Pasa, engancha y arrastra con la hebilla del reloj el manto de noche y oro de la virgen que intenta, en vano, detener su carrera hacia el rectángulo de luz que le muestra la salida.

16/2/14

IX PREMIO INTERNACIONAL DE CUENTOS ESCRITOS POR PERSONAS CON DISCAPACIDAD. FUNDACIÓN ANADE.



Portada del libro

Un orgullo, una gran satisfacción para mí que dos de los usuarios del C.O. Ángel de la guarda, hayan sido publicados en esta última edición. 

El jurado ha estado formado por:

Fernando Delgado.
Boris Izaguirre.
Manuel Rivas.
Paola Dominguín
Ana Vargas

ARREPENTIMIENTO 
(Relato finalista)

De: Inmaculada López Camba 

El bailarín Germán era muy bueno y formal. Bailaba en el Teatro del Amor. Lourdes quería ser siempre su pareja porque juntos bailaban muy bien y con mucho amor.
     A menudo, iban de gira. Unas veces actuaban en San Blas y otras en Las Vegas.
     Un día discutieron en un hotel y decidieron divorciarse, aunque siguieron bailando juntos.
   Una Nochebuena que tenían que actuar en San Francisco, Germán desapareció. Lourdes estaba desesperada, lo echaba de menos y no bailaba igual con el suplente.
     Germán se había ido a Hollywood a conocer a los famosos del cine. Quería hacer una película con Javier Bardem. Estaba muy ilusionado, pero también echaba de menos a Lourdes. Se puso a llorar y pensó que debía solucionar los problemas con ella. Le mandó un correo electrónico desde el ordenador del hotel, disculpándose por haber desaparecido. Le dijo que la quería y que deseaba que estuvieran juntos. 
     Lourdes fue a su encuentro en Hollywood. Los dos se abrazaron y se dieron regalos.   
 Más adelante hicieron un cortometraje sobre la rutina 
diaria.  

RELATO SELECCIONADO PARA SU PUBLICACIÓN:

NÚMEROS
De: Juan Pablo Bahillo Cabo
El número uno se llevaba muy bien con el número tres. En cambio el siete siempre se peleaba con el doce. El trece era el número de la buena suerte y todos los números querían estar con él.
      El calendario estaba descolocado. Cuando Pepa iba a mirarlo, no se aclaraba. Entonces llegó Juan Pablo y le dijo a los números: Podéis juntaros un rato por la mañana, pero luego tenéis que volver a colocaros en vuestro sitio para que las personas puedan saber en qué día están y la fecha de su cumpleaños. Los números estuvieron de acuerdo. Aunque alguna vez se saltan el pacto.

Felicitaciones a los dos.

7/2/14

SI YO FUERA, EN DIARIUM



Además del vídeo casero que grabé para la librería, en este  espacio, las personas que participaron en el club de lectura hicieron este jugoso juego de si yo fuera Lola Sanabria. Mi agradecimiento a Miguel Ángel Flores, motor de la iniciativa, y a Fernando y Mónica por elegir Partículas en suspensión para abrir el fuego que con tanto calor ha prendido en Diarium.

4/2/14

Y QUEDARÁ LA NADA EN LA INTERNACIONAL MICROCUENTISTA



José Manuel Ortíz Soto publica el microrrelato Y quedará la nada, de Partículas en suspensión, en la Internacional Microcuentista. Si queréis acceder a la entrada pinchad aquí.  

Mil gracias, José Manuel.



Y QUEDARÁ LA NADA


Mi instinto dice que tu perfume ya no es verde; que la mermelada no es música para camaleones; que el néctar dulce del bodoque no existe; que el canto del jilguero nunca más será terciopelo. Mi instinto dice que la soberbia me llevó por caminos equivocados y la ceguera a regresar a un hogar sin chimenea encendida, sin lavanda, sin tu tarareo, sin el quejido chico de la aguja al horadar la tela tensada del bastidor. Mi instinto dice, en fin, que cuando hoy vuelva, desapareceré, como tú, entre las paredes de nuestra casa. Y quedará la nada. 

23/1/14

CABALLITOS


Fotografía tomada de la red.

No había nada más triste que aquel tiovivo solo y abandonado por todos los niños en mitad de la plaza.

13/1/14

AMORES PROHIBIDOS

Fotografía tomada de la red.

La compañera de habitación de mi madre tenía un novio que conoció en un viaje a Fuengirola que hizo con el INSERSO. Llegaba a primera hora de la mañana, se sentaba a su lado, le cogía una mano y le daba ánimos. A la hora de la comida, insistía para que tomara un poquito más de sopa, luego le daba una cucharadita de Primperán y echaba un sueñecito junto a ella sin soltarle la mano. Cuando venían las hijas, lo trataban como a un intruso “A tu edad, mamá, haciendo manitas”, la regañaban en cuanto él se marchaba. La madre se defendía diciendo que él le daba compañía y cuidados. “Pero qué te va a cuidar ése, si está para que lo cuiden. Y nosotras desde luego, no cargamos con él, que no es nuestro padre”, seguían ellas regañándola. Poco a poco, la fueron convenciendo del error de aquella relación y ella comenzó a retirarle la mano y a ignorarlo en presencia de las hijas. El día antes de que le dieran el alta a mi madre, escuché a las hijas hablando con el médico en el pasillo. Querían saber cuánto tiempo iba a pasar su madre en el hospital. Tenían sus planes de vacaciones hechos y una residencia para ella.

6/1/14

CRUCE DE CAMINOS EN LA REVISTA NARRATIVAS




Carlos Manzano ha tenido la gentileza de incluir mi relato "Cruce de caminos" en el último número de la revista Narrativas. Pinchad aquí

30/12/13

UN AÑO. UN APUNTE DE VIDA.

Fotografía tomada de la red.


     Mientras en Irak se sigue muriendo y El Gran Criminal duerme sin conciencia, voy de casa al trabajo y del trabajo a casa, con un embrión de carta en mi cabeza. Tecleo, borro, vuelvo a teclear. Vuelan pájaros de largo recorrido.
     Mientras los muertos se secan al sol, mi hermana y yo celebramos nuestro cumpleaños alrededor de una paella.
     Mientras un ojo a ras de suelo sólo ve barro, yo veo estrellas corridas y metamorfosis en parras.
     Mientras una niña saca de un pozo un cubo de agua enlodada, yo abro el grifo, lleno un vaso y lo dejo cerca de la pantalla del ordenador donde Estrella vende los mejores percebes del mercado.
     Mientras África llora, yo río la ocurrencia de una chica de mi centro de trabajo.
     Mientras la soberbia intenta cargar sus muertos sobre otras espaldas, yo cocino frutos del mar.
     Mientras asaltan un barco de ayuda a Gaza, doy los últimos toques a una historia de mares embravecidos y naufragio de pateras.
     Mientras la burbuja inmobiliaria estalla y vuelan los buitres con los bolsillos llenos, yo me enfado con las palabras que no quieren venir en mi ayuda.
     Mientras unos cuerpos revientan con la metralla y sus madres lloran, yo sonrío cuando sorprendo al mayor acariciando al menor de mis hijos.
     Mientras un niño tira de la teta desinflada de su madre, yo preparo unas verduras al vapor.
     Mientras un indigente es fagocitado por sus costras en California, yo me manifiesto contra la reforma laboral y la privatización de la sanidad.
     Mientras cada segundo mueren niños de hambre, yo intento calcular en la cola de la pescadería por cuánto me va a salir el arroz con bogavante de fin de año. 
      Un año. Un apunte de vida.