24/3/12

COMO ESCUPITAJOS



Los pusieron de cara al mar, con patera, pan y agua. Él remaba con las dos manos. De vez en cuando, subía un brazo y se limpiaba el sudor de la frente con la manga deshilachada de la camisa. Miraba a su niño, pegadito el cuerpo al de su mujer, y retomaba la tarea con brío, desoyendo el dolor de las muñecas, obligando a sus dedos a sacudirse el entumecimiento, a aletear con ganas. A lo lejos, la costa. Tal vez pudieran llegar a casa.



El otro día una persona se quejaba de que el gobierno consintiera que entraran inmigrantes sin papeles en España. Ellos quitaban el trabajo a los españoles. Discusión, discusión, discusión.  No hubo posibilidad de dialogar. Así las cosas, nuestros insignes mandatarios deberían devolverlos a su país y en patera.
¡Echemos balones fuera!

21/3/12

TATUAJE

Fotografía tomada de la red.

-¡Cubridla!- ordenó Fran.
-¿No esperamos al juez?- preguntó “Palillos”.
- ¡Que la tapéis, coño! ¡ A ver esa manta!- gritó el detective.
- Estas putas todas acaban igual- dijo “Palillos”
-¿Qué quieres decir con todas acaban igual?
- Que siempre hay algún cliente cabrón.
Fran sacó un cigarro y el encendedor. Observó bajo la llama el tatuaje en el tobillo de ella, con la efe encerrada en un corazón.
-¿Llora, jefe?
- Es el humo, “Palillos”, es el humo.

18/3/12

RUPTURAS


Nada más llegar del trabajo, soltó el bolso y la cazadora encima de la cama, se descalzó y fue a la cocina. Mientras tomaba un café, se dijo que aún podía cambiar su historia. Dejar las cosas como estaban, era aguantar un tiempo indefinido esos alfileres en el fondo del estómago. Renunciar al sufrimiento era optar por el bálsamo inmediato. Le rebelaba que no existieran más caminos.  “Hija, el dolor no es igual para todo el mundo. Cada uno tiene su umbral y el mío es un desnivel pequeño”, le decía su madre cuando ella quería saber por qué aguantaba la indiferencia del marido, los desplantes, el trato despectivo. Entonces no la entendía. Ahora sí.

     Cogió el estropajo, echó unas gotas de lavavajillas y fregó la taza. Mientras la secaba, cuajó en sus ojos una nube que goteó sobre la porcelana. Cubrió los dedos índice y corazón con el paño de cocina y restregó la taza con energía. Le daba rabia no poder evitarlo. Esa hiel preñándola entera, ese terror ciego a la soledad que ya tenía. Se fue hacia el teléfono y marcó el primer número. Después colgó.

17/3/12

EL VIAJE



Cuatro pasos adelante y uno atrás: salida de la meta, la mano de la madre y la pelota de colores. Tres pasos adelante y dos atrás: las prisas, la impaciencia, los besos de Lucía y las conexiones a Internet. Dos pasos adelante y tres atrás: el trabajo, el alboroto de los hijos y las partidas de mus. Cuatro pasos atrás y uno adelante: la torpeza de las piernas, la mano del nieto y la petanca. Cinco pasos atrás: un banco en el parque, la nostalgia y aquellos niños tirándose por el tobogán. Cero pasos y una caída. Final del trayecto.

14/3/12

WONDERLAND- GANADOR Y FINALISTA DE LA SEMANA

 

EN LA SALUD Y EN LA ENFERMEDAD  

Se acabaron las risas histéricas de Rosa, el soliloquio sin sentido de Pablo, el llanto continuo de Ernesto, el soniquete de lamentaciones de Ángel, las regañinas maternales de Raquel. Todo se lo llevó el día. Llegó la noche y vino el auxiliar a empujar la silla. Me llevó a la habitación, subió los pedales y me ayudó a acostarme de costado. Pasé mi pierna derecha por encima de su izquierda y enlacé su cintura con mi brazo. Los dos solos, sin ruido, pegaditos... Un esfuerzo más y acerqué mis labios a su cara para dejarle mi beso de buenas noches.


SUFRIMIENTO CORONARIO

Cuando yo llegaba del instituto, ella ya estaba allí. Mi hermano y su novia, abrazados y besándose en el sofá. Saludaba, rastreando la mirada por el suelo, aguantando la punzada en el pecho, el golpe brutal en mis venas. Entraba en mi habitación. Tumbado en la cama, intentaba anestesiarme con música. Pero ella era caudal sin diques de contención. Iba a la cocina, sacaba el cuchillo del cajón y lo hundía entre mis costillas. Las separaba con las dos manos, sacaba el corazón palpitante y lo guardaba en el frigorífico. Y allí se quedaba, esperando a que ella se marchara.

 Hacia el minuto 47:40

http://www.rtve.es/alacarta/audios/wonderland/wonderland-flashback-aquell-efecte-ens-porta-moment-concret-del-passat/1348103/

Y aquí la traducción. Mil gracias, Agustín.

Un relato muy tierno, lleno de vida, emoción, empuje y nervio narrativo. Muestra de forma vaga el lugar donde se desarrolla la acción, pero sin ser muy explícita a la hora de concretar el lugar preciso, el escenario en sí. Dejando en el aire y en la imaginación del lector si la acción pertenece al mundo real, onírico, o al mundo de los deseos y los sentidos. También es muy interesante destacar el papel del narrador. El lector llega a conclusiones a las que el propio narrador no ha podido llegar. El título aún envuelve la historia en un halo de misterio que difumina todavía más ambas identidades, sin desverlarlas, confundiéndolas. Un texto construido con pequeños detalles, ínfimos gestos, y con un pulso firme, rotundo.